Yo también soy ceutí
No he podido ir. Mi rodilla aún no aguantaría, sin dolor, el tiempo de estar de pie en una manifestación. Pero les juro que, a pesar de haberme limitado esta circunstancia muchos planes –conciertos, por ejemplo–, la rabia de no poder estar con mis vecinos de Gijón y sentirme un poco ceutí ha sido mayor. Sé que