Pintaron de blanco los techos de 340 casas para reducir el calor y el consumo de aire acondicionado, logrando bajar hasta 2.8 °C la temperatura de los techos y 560 kWh anuales de consumo
El proyecto mostró que una medida sencilla puede ayudar a mantener más frescas las viviendas y reducir el uso de electricidad para combatir el calor.