Gracias por estar ahí
Hoy esta columna es para ti, donante de sangre, a quien agradecer tanta vida compartida. A ti, que tal vez nunca conozcas el nombre de las personas a las que ayudaste ni en qué lugares siguen latiendo sus corazones. A ti, que encontraste un momento entre el trabajo, la familia, el cansancio o las preocupaciones para detener el reloj