Carmina Miravet, guineana: “Y el gorila no me soltaba la mano; se había enamorado de mí”
Tengo 88 años y he vivido dos vidas, una en Guinea, donde levantamos un negocio y lo perdimos todo, y otra al empezar de cero aquí. Nací en Bata: soy guineana y cuando veo a otra la abrazo. Soy creyente, pero no beata. He tenido 5 hijos. Perdimos mucho al dejar Guinea; los...