La psicología explica por qué las personas que siempre dejan todo para después no siempre son flojas, sino que podrían estar evitando emociones incómodas, miedo al fracaso o agotamiento mental
Dejar pendientes para “después” no siempre tiene que ver con falta de disciplina. La psicología señala que este comportamiento puede estar relacionado con la forma en que la mente intenta manejar emociones como ansiedad, inseguridad, presión o cansancio acumulado.