Esta Asturies de ensueño
Sí, en su paisaje, en la memoria de sus costumbres, en la señardá con que se la ve desde fuera. Pero, también, de ensueño, de fantasías de pérdida de contacto con la realidad: de desear buenos sueldos, empleos, que los jóvenes no tengan que emigrar a buscar trabajo, defender nuestros productos naturales, para luego hacer, una y otra vez,