Cómo vestir a un marido, por Joaquín Luna
Visto desde la barrera, el matrimonio es muy entretenido. Ahora toca, por ejemplo, el suministro de camisas, pantalones, bañadores, alpargatas o incluso esmoquin a unos hombres proclives al andrajo, que de vivir solos tomarían las calles en bermudas holgadas, camisas de manga...