Una nueva arquitectura para el futuro: cómo hacer que la ciudad sea amigable con la vejez
Las expertas recomiendan repensar la ciudad con calles peatonales que tengan aceras de 1,80 metros de ancho como mínimo, con pavimentos lisos y regulares, zonas de descanso cada 200 metros y bancos con respaldo y apoyabrazos. El objetivo es hacerlas accesibles para las personas mayores y combatir la soledad no deseada