El padre que tuvimos
Tendemos a creer, con mayor o menor fundamento, que la ausencia del padre fue una constante en nuestras vidas, sobre todo las de aquellos que nacimos en las dos o tres primeras décadas de la dictadura. O están en el tajo, o en el chigre, o lejos, emigrados en pos del dinero, o fenecen demasiado pronto, o sencillamente