Vivía en Tigre, nunca había cruzado ni el Atlántico ni el Pacífico, pero se animó con Japón y se quedó: “Al principio me mareaba” - LA NACION
Vivía en Tigre, nunca había cruzado ni el Atlántico ni el Pacífico, pero se animó con Japón y se quedó: “Al principio me mareaba”