Los expertos en seguridad vial coinciden: Cuando la banda de rodadura baja a 1.6 milímetros, la llanta ya debe cambiarse aunque todavía conserve aire y no tenga una ponchadura
La NHTSA recomienda revisar mensualmente la banda de rodadura y explica cómo identificar el desgaste mediante indicadores incorporados; los daños físicos y la antigüedad también pueden exigir un reemplazo.