Los perros no necesitan defenderse; ellos nos defienden a nosotros - El Diario de Hoy
Los perros no conocen el rencor. No entienden de ideologías, de clases sociales ni de privilegios. Despiertan cada mañana con una sola misión: acompañar. Son capaces de esperar durante años a un dueño que nunca volverá, de permanecer junto a una tumba sin comprender la muerte y de entregar una fidelidad que muchos seres humanos jamás serán capaces de corresponder