Civilización y barbarie, por Josep Martí Blanch
Imaginen que duermen plácidamente en un lugar que para no huir del tópico definiremos, al menos en verano, como paradisíaco. El día ha transcurrido manso y feliz, entre paseos cortos y copas de vino blanco a la vera del Danubio, a su paso por el pueblecillo de Dürnstein. Es el...