A favor del niño aplaudido, por Begoña Gómez Urzaiz
Hay quien cree que los niños de ahora están muy aplaudidos. Los aplaudimos por cantar, por presentarse a un partido de voley, por tocar la flauta dulce. Acudimos raudos a celebrarlos cuando hacen una obra de teatro, cuando bailan una córeo de K-pop. Y si terminan un ciclo...