Las tres 'ES' de la decadencia política
Hay enfermedades que no afectan a las personas, sino a las instituciones . No producen fiebre, pero elevan la temperatura del enfrentamiento. No alteran el pulso, pero aceleran el deterioro democrático. No aparecen en los manuales, aunque sus síntomas resultan fácilmente reconocibles por cualquier ciudadano que contemple el rumbo de la política . Porque la política también