Las sardinas encuentran su pareja perfecta en esta vinagreta de cerezas
Un plato veraniego que equilibra el intenso sabor del pescado azul con el punto dulce y ácido de la fruta
Rezept
Kochzeit ca. 50 Minuten
Zutaten:
- - 8/10 sardinas frescas - 400 g de patatas pequeñas - 150 g de cerezas - 1/4 de diente de ajo - 15 ml de vinagre de Jerez - 30 ml de aceite de oliva virgen extra, más un poco para las patatas y las sardinas - 1 pizca de comino molido - 1 pizca de guindilla o chile en copos (opcional) - unas hojas tiernas de hinojo - sal - pimienta negra
Arbeitsschritte:
- 1. Lava las patatas y cuécelas enteras, con piel, en agua con sal durante unos 15 minutos, o hasta que estén tiernas pero mantengan su forma. Escúrrelas y déjalas reposar unos minutos. 2. Chafa cada patata suavemente con la base de un vaso, procurando que se abra por los bordes sin deshacerse. Píntalas con aceite de oliva y sazónalas con sal y pimienta. 3. Precalienta la airfryer, o el horno, a 200 °C durante 3 minutos. Coloca las patatas en la cesta sin amontonarlas y ásalas durante 15 minutos, dándoles la vuelta a mitad de la cocción, hasta que estén muy doradas y crujientes. Retíralas y resérvalas calientes. 4. Mientras, deshuesa las cerezas. Reserva aproximadamente una tercera parte y tritura las restantes con el ajo, el vinagre, el comino, la guindilla, una pizca de sal y los 30 ml de aceite. Trocea las cerezas reservadas y mézclalas con la preparación para aportar textura. 5. Limpia las sardinas retirando la cabeza y las vísceras. Sécalas muy bien con papel de cocina, píntalas ligeramente con aceite y sazónalas justo antes de cocinarlas. Ásalas en la airfryer a 180°C durante 4-5 minutos, dependiendo de su tamaño. 6. Reparte las patatas chafadas en los platos y coloca las sardinas encima. Añade la vinagreta rústica de cerezas y termina con los trozos de cereza y unas pocas hojas tiernas de hinojo.