Salvados por el bus, por Sara Sans
La última broma de Renfe, la de la puntualidad de Rodalies, –afirmando que era del 92% y al día siguiente rectificando y admitiendo que solo el 42% de los trenes llegan con menos de cinco minutos de retraso– ya no nos afecta a los dimisionarios del servicio, a quienes, pese a...