Jugar juegos de mesa en la adultez estimula la memoria de trabajo y la paciencia, desarrollando una ventaja cognitiva e inteligencia emocional que desmiente el mito de la inmadurez, según la psicologí...
Lejos de ser una señal de inmadurez, la psicología moderna demuestra que este pasatiempo desarrolla una ventaja mental frente al estrés y estimula el cerebro de los adultos.