¿Por qué aplaudieron tanto rato?, por Juan-José López Burniol
Al día siguiente del discurso del Papa en el Congreso, fue evidente que los siete minutos largos de aplausos que una amplísima mayoría de diputados dedicó al Pontífice sentaron mal a una parte significativa de periodistas y asimilados. Unos disimularon su enojo; otros no. No me...