Maestro Agustín y Los Curbelos, prenden la fragua
El oficio de herrero fue muy popular en toda Fuerteventura. El taller, con su fragua, su yunque y su pila de templar, era un espacio ruidoso, pero lleno de vida, donde el hierro candente se transformaba en herramientas y todo tipo de piezas. Tuineje tributó un merecido homenaje a los herreros del municipio