Fin de fresca, adiós al verano, por Alberto Piernas
En verano de 1999, lo más cercano que existía a una red social era ese momento en que todas las puertas de la calle Alfareros, en el pueblo de mis abuelos, quedaban entreabiertas, las sillas se disponían en un corrillo y se murmuraba acerca del tiempo o las noticias. Incluso de...