La chispa de la revolución, por Gemma Sardà
La semana pasada podríamos decir que fue intensa. En cuatro días concretamente fui bosque, colaboré en la construcción de un refugio, ejercí de técnica de sonido en una película, me morí y visité el cielo. Me senté por el suelo, con y sin cojín. Caminé con flow e hice la...