Sociología del aplauso interminable
Si la IA no se equivoca, el récord de aplauso en concierto lo tiene Plácido Domingo (80 minutos, Viena, 1991). Pero ese es otro asunto, al que mueve no tanto el fervor del trance musical como la voluntad de marcar el peso del homenaje. En el caso del aplauso al Papa Prevost en el Congreso, el íter debió de