Un gol postrimero salvó del fiasco un día casi festivo en Brasil - Proceso Digital
El gol de Gabriel Martinelli en los últimos minutos que le permitió a Brasil vencer de remontada por 2-1 a Japón y avanzar a los octavos de final del Mundial 2026 salvó de un balde de agua fría la fiesta preparada por los brasileños en un día casi festivo, en el que el país paró para ver a la Canarinha.